El pintor y mi mujer

porno 4 de febrero de 2008 0 Comentarios

Quiero contaros mi experiencia vivida hace cinco años, era verano, cuando decidimos pasar unas vacaciones, en casa de un viejo amigo, Juan, que es pintor. Este tiene una casa, perdida en la montaña, en un paraje precioso, rodeado por naturaleza virgen.

Tanto mi mujer, Marta, como yo, somos una pareja normal, llevábamos entonces tres años casados, y tenemos una relación sexual satisfactoria.

Voy a relataros que sucedió, ya que para mí, abrió unas nuevas posibilidades sexuales. Despues de dar varias vueltas por caminos rurales, logramos llegar a la hora de cenar. Como era verano, y aun quedaban rayos de sol, la vista era impresionante. Nos recibió junto a su mujer, Carmen. El encuentro fue fabuloso, mientras Marta y Carmen hablaban de sus cosas, Juan y yo, dimos una vuelta por su propiedad. Me enseñó los bosques, campos, y él rió que lo rodeaba. También una construcción, una pequeña vivienda, donde residen las modelos que contrata para que posen para sus cuadros. Después entramos en su estudio, era el típico estudio de pintor, lleno de cuadros, bocetos, pinceles. Me enseñó su ultima obra, en la que estaba trabajando, en ella se veía un paisaje desértico, y en el centro, cuatro mujeres desnudas, y en la esquina derecha, el esquema de lo que serán otras figuras humanas, aun por empezar.

Nos reunimos con Carmen y Marta, las vimos sentadas en unos sillones, en el exterior de la finca. Cenamos allí mismo. En acabar, nos enseñaron el dormitorio, y como estábamos muy cansados, nos metimos rápidamente en la cama y dormimos escuchando el silencio de la noche.

Nos despertamos tarde, quizás serian las once. Al salir de la habitación, no vemos a nadie en la casa, por lo que nos dirigimos hacia el comedor, donde un papel nos comunicaba que estaban en el estudio. Como ya sabía donde estaba, allí nos dirigimos, y al abrir la puerta, tuvimos una visión inesperada. Se trataba de tres chicas desconocidas por nosotros, y también Carmen, desnudas e inmóviles completamente, estaban posando para Juan, que las plasmaba en el lienzo. Cuando nos vieron, rápidamente nos vinieron a saludar, sin molestarse a taparse. Como es lógico, dar un beso a cada una de las modelos, estando ellas totalmente desnudas no me fue fácil disimular que pasaba entre mis piernas, y la contemplación de Carmen en el mismo estado me excitaba aun más, y por cierto, que su tipo no desmejoraba en absoluto de las demás. Aprovecharon nuestra llegada para desayunar.

Ahora si que se pusieron algo de ropa, unos vestidos tirados, en forma de túnica y nada más. Desayunamos muy excitados, ya que la visión a parte de ser excitante por si sola, cabe además los factores de que era imprevista, y además, el ver a Carmen, que jamás había visto, ni tan solo en traje de baño. Cuando acabamos, ellos se fueron de nuevo al estudio, y con Marta, nos fuimos a la habitación. Ella estaba muy excitada, me lo dijo, ya que la visión la había excitado tanto como a mí. Hicimos el amor, yo me corrí dos veces, cosa que hacia mucho tiempo que no hacia, y ella ni los pude contar. Hablamos del tema, y comento que quizás un poco de atrevimiento en nuestra relación, a pesar de ser muy buena, la podía convertir en excelente. Esto me extraño, ya que ella, a pesar de ser muy abierta conmigo, todo lo referido a estos temas era muy cortada.

Durante el almuerzo, nos reunimos de nuevo con Carmen, Juan, y las tres modelos, Marta ayudo a Carmen a preparar la comida, y cuando ya estábamos en los postres, Juan le pregunto a Marta, si quería posar para él, yo, al conocerla, creía tener muy clara la respuesta, pero sorprendentemente, se giro hacia mi, y me dijo, “Te importa si poso”, a lo que muy sorprendido, dije que no, que quien tenia que decidir era ella, entonces miro a Juan y le dijo “Si, lo estaba deseando”. La verdad es que no podía creerlo, mi mujer, tan vergonzosa y modosita, estaba esperando que Juan le pidiera que posada para él. De todas maneras me alegre de la respuesta, y supuse que quería poner en practica sin mas dilación, lo de mas atrevimiento.

Tomamos el café, yo muy excitado. Carmen me dijo que si quería, podía acompañarles, y ver como posaba Marta. Claro que acepte, nos fuimos todos al estudio. Al llegar, carmen y las tres modelos, se desnudaron rápidamente, ya que solo llevaban puesta una túnica, Carmen se acerco a Marta, y le dijo que si quería podía desnudarse detrás de un biombo, ella no lo acepto, y dijo, “por que?”, y empezó a desabrocharse la blusa, se la saco lentamente, después se desabrocho los pantalones, y sacándolos, se quedo solo con una diminuta braguita y sujetador. Todos la mirábamos, pero ella sé continuo desnudando como si lo hiciera en público todos los días. Se desabrocho el sujetador, y sus pechos quedaron a la vista de todos, después se bajo las bragas, y su mata de pelo asombro a todo el mundo. Ella dijo: “Cómo me pongo?”. Dicho esto, Juan se la miro de arriba a bajo y le dijo: “Tu serás la modelo que pintare aquí”, señalando la parte del cuadro que solo estaba dibujado un esquema de unas figuras humanas. Ella dijo entonces: “Parecen dos personas, quien será la otra?”, a lo que Juan le contesto:”Es Luis, un modelo que llegara pasado mañana”. Yo no podía saber en que posición quería pintarla, ni lo cerca que estaría de ella el tal Luis, pero un extraño presentimiento me dijo que más de lo que la decencia aconseja.

Juan indico a Marta varias posturas, y ella, como una profesional, las probaba todas sin quejarse. Así paso toda la tarde, ella moviéndose al antojo de Juan, y yo, excitadísimo, viendo a mi mujer y cuatro mas, desnudas en el estudio de Juan.

Cuando acabaron, le dieron a mi mujer una túnica como las que ellas utilizaban, se la puso, y nos fuimos a nuestra habitación. Al llegar, estábamos los dos aun más excitados que por la mañana, y hicimos de nuevo el amor, no me lo podía creer, me corrí dos veces mas, jamás lo había hecho, y además en un todo en un día. Después nos sentamos en la cama y hablamos de lo que había pasado. Ella me pregunto si me gustaba, con lo que no me toco mas remedio que confesarle que sí. Me manifestó su preocupación por el nuevo modelo, Luis, ya que ella posar desnuda si estaba dispuesta, pero a tener tan cerca a un hombre desnudo, y que quizás la tocara, ya no le hacia gracia. Le anime y le dije que hiciera lo que creyera, que yo no me molestaba, total, solo era un posar para un cuadro, y no un estudio de fotos pornos. Me dio un beso y me dijo que si a mi no me importaba, no tenia por que no hacerlo. Me impresiono que hubiese cambiado tanto en un día, pero como me gustaba, y así se lo dije, no me importo.

Cenamos todos reunidos, incluso las modelos. La cena fue de lo más convencional, pero en el postre, Juan comento que lo que más le había impresionado de Marta era la forma de su pezón y el vello de su coño. Ella se puso roja, pero lo acepto gratamente. Carmen dijo haberse fijado en sus pezones, pero no en el bello, y ella, como si no pasara nada, se levantó, se acerco a ella, se subió la falda, y bajándose las bragas, se lo mostró. Carmen toco el bello, y alabó lo suave que era, pero que con un repaso podía quedar mejor. Marta no sabia exactamente que quería decir, y le aclaro que depilado los extremos, quedaría mucho mejor, a lo que todos dijimos que si, entones ella dijo: “Y por que no me lo haces”. Carmen sonrió y dijo: “Claro que si”, y se fue a buscar una maquinilla y jabón de afeitar, mientras tanto Marta seguía con la falda subida y las bragas en las rodillas. Cuando llego le hizo estirar en el sofá, y mientras preparaba el jabón, pidió que alguien le quitara las bragas, como Juan es el que estaba mas cerca, se apresuro a ayudarle, y las fue deslizando hasta sacárselas por los pies y me las entregó. Carmen extendió el jabón por su vello, y le hizo abrirse de piernas para trabajar mejor. Como Juan estaba justo a la altura de los pies, pudo verle completamente su coño. Carmen empezó su obra, mientras los demás mirábamos y opinábamos de lo que tenía que hacer y no hacer. Yo veía que Marta estaba muy excitada, tanto por su cara, como por que se notaban sus pezones erectos debajo del vestido. Mientras Carmen actuaba, le tocaba el coño, le tensaba la piel, provocando que sus labios vaginales se abriesen, ante la atenta mirada de todos, especialmente de Juan, que no abandono por nada el preciado lugar de observador. Me puse detrás de el, y veía claramente un coño rojo y mojado de excitación. Tanto se notaba, que al acabar la obra maestra de Carmen, le dijo: “Chica, parece que vas caliente”, y ella contesto: “como voy a estar después de lo que he pasado hoy”. Se levantó, y nos enseño a todos su coño, que realmente estaba preciso. Se bajo la falda, pero ya no se molesto en ponerse las bragas, que muy caballerescamente Juan me había dado ya. Antes de irnos a acostar, quedo con las modelos de levantarse temprano e ir al rió a bañarse con ellas.

Al entrar en la habitación, estábamos tan excitados, que le subí la falda, y sin desnudarla, ya la estaba fallando. No lo podía creer, el tercer polvo del día, y más excitado que nunca. Después empezamos a hablar, y la vi de una manera diferente, con otra expresión, y de sopetón me pregunto:

Hasta donde quieres que llegue?, yo le conteste,

Hasta donde quieras

Seguro?, es que estoy muy loca, dijo ella

No me importa, he descubierto que esto me excita.

Espero que no te arrepientas.

En absoluto.

Nos acostamos, y por la mañana le vinieron a buscar las tres modelos, marta llevaba el traje de baño, y un pareo. Las modelos rieron y le dijeron que se bañaba desnuda, o no se bañaba. Con una sonrisa en los labios, se lo quito, y se puso la túnica.

Tardaron más de dos horas en llegar, mientras tanto yo ya había desayunado junto a Carmen y Juan. Cuando les exprese mi extrañeza por el retraso, rieron y me dijeron que me fijara cual de ellas venia más contenta, la verdad es que no entendí nada. Al regresar, realmente estaban las cuatro radiantes y felices, pero si pude ver que una de las modelos lo estaba mas que las demás, yo seguía sin entenderlo. Se fueron las cuatro a la casa que tenían ellas, y al rato salieron con los cabellos mojados, por lo que interprete que se habían duchado. Se metieron todos en el estudio y reanudaron las poses del día anterior. El día siguió con la misma “normalidad” que el anterior, y como no pude estar a solas con Marta, ignoraba los detalles de la mañana. Después de cenar, nos fuimos a la habitación, y con una sonrisa en la boca me dijo:”Quizás quieras saber que ha pasado esta mañana”, a lo que evidentemente, le dije que sí. Me explico que al llegar al rió se desnudaron, y se bañaron. Al cabo de un rato, una de las modelos le indico que mirara entre unos matorrales, se podía ver que alguien se escondía en ellos. Marta quiso taparse rápidamente, pero le dijeron que no, que cada día lo hacia, y que luego lo vería a el, incluso en una posición mejor. Cuando salieron, tomaron el sol, y cuando estuvieron secas, se pusieron la túnica, y se adentraron en el bosque, ella no comprendía por que, mientras que las modelos le decían que ya vería. Cuando llegaron en un claro, se cubrió una pequeña casa, y una de las modelos dijo: “Hoy me toca a mí”. Se acerco a un árbol, y entre las otras dos, le ataron las manos, con una cuerda muy suave, y también a un árbol, con los brazos hacia arriba. Marta no entendía nada, pero si que veía que la atada estaba muy excitada. La dejaron sola, y se escondieron en el bosque, en un lugar que la pudieran ver perfectamente. No tardo ni un minuto, y el hombre que las estaba espiando en el rió salió de la casa, acercándose muy lentamente a la chica atada. Cuando llego a ella, la empezó a acariciar muy suavemente, y muy despacio iba avanzando en las partes que tocaba. Realmente parecía que el chico sabia lo que hacia, la fue acariciando hasta llegar a sus pechos, que con maestría acarició, después, muy despacio también, bajo las dos manos juntas, hasta llegar al coño, donde ella abrió las piernas, y dejo que la acariciara. En todo eso, la modelo ya se había desatado, con lo que le devolvió las caricias, y empezó a desnudarlo. Cuando su polla asomo, quedo impresionada, media según ella, mas de 22 centímetros, y estaba erguida como jamás había visto. Se tendieron en la hierva, y hicieron el amor en posturas, que según me confeso, jamás había imaginado. Después de múltiples orgasmos, se despidieron, y ya todas reunidas, regresaron.. En la casa, solo de entrar, las que no habían gozado del macho, dijeron que tenían que desfogarse de su calentura. Marta quedo aun mas extrañada, y le dijeron que si quería, podía acompañarles, a lo que no se negó, se fueron las tres a una habitación, donde, ante su sorpresa, empezaron a masturbarse. Ella no se quedo atrás, y también lo izo. Me contó que no sabia que era lo mas excitante, si ver como hacían el amor una de las modelos, o que estuviera masturbándose con dos chicas mas, en una habitación.

El día continuó con ella posando desnuda, al igual que sus compañeras. Yo aproveche para ir a ver la zona en que se bañaron, y también observar al macho que se había follado a una de las modelos, claro, sin que el me viera.

Por la noche, cenamos todos juntos otra vez, una charla muy animada, y también un buen vino, nos iba liberando de prejuicios, realmente era una noche calurosa, Carmen comento que estaba sudada de todas partes, diciendo esto, se levanto, y se saco sus bragas, Marta miraba lo que hacia, ella para sacárselas lo tenia mas difícil, se había puesto unos pantalones, que, lógicamente le hacían sudar mas. Entonces Juan dijo, porque no nos desnudamos todos?, Marta como impulsada por un resorte, se levanto, se saco la blusa, nos mostró a todos que no llevaba nada mas debajo, se desabrocho los pantalones, y quedo solo con su tanga minúsculo, que con el afeitado que la había hecho Carmen, lucia impecable. Estuvo un ratito así, hasta que se lo saco. Las demás chicas hicieron lo mismo, quedando desnudas. Entonces ellas insistieron en que tanto Juan como yo teníamos que desnudarnos también. Yo me negué, pero Marta insistió tanto, que opte por seguir la tónica de las chicas, y me quede en pelotas delante de todos, igual que hizo Juan.

Cuando fuimos a la cama, follamos con mas ganas que nunca, este día había sido mas especial que el anterior, y tanto Marta como yo estábamos muy calientes, a pesar de que ella esta misma mañana se había masturbado con sus amigas.

Muy temprano por la mañana, las modelos nos despertaron para llevarse a Marta al rió a bañarse, yo no sabia a quien tocaría follarse hoy el amante del bosque, no creía que mi mujer fuera capaz de llegar tan lejos. Cuando regresaron pude comprobar solo con sus caras cual había tenido la suerte, no era Marta, quede mas tranquilo, continuando con la costumbre, se dirigieron a una habitación a masturbarse, pero esta vez Carmen les acompaño, dijo que necesitaba también un desfogue.

Me quede un ratito paseando por la casa, cuando se acerco a mi la modelo afortunada del día, se llamaba Ana, estuvimos hablando de todo un poco, me contó que estaba casada, que tenia una hija de cinco años, yo le dije que si su marido conocía estos escarceos, y ella no se corto, me dijo que si, que mucha gracia no le hacia, pero que no quería perderse una polla como aquella.

Ana me pidió si podía ducharse en mi habitación, para no molestar a las demás, evidentemente le dije que si, acompañándola, cuando entramos se saco la túnica y pude ver como por sus piernas bajaba la leche que su follador le había echado un ratito antes.

El día continuó con mi Carmen, las modelos y mi mujer posando desnudas, mientras yo aprovechaba para conocer los parajes que rodeaban aquella maravillosa zona. En la cena, otra vez todos juntos, comentaron lo bien que posaba Marta, y que a pesar de no tener experiencia, era capaz de aguantar horas sin moverse.

Cuando entramos en la habitación, casi sin dar tiempo a cerrar la puerta, mi mujer me cogió por el cuello y me llevo a la cama, me tumbo y me desnudo rápidamente, ella, colocándose encima mío y sin sacarse la túnica, aparto sus bragas a un lado y introdujo mi polla en su coño, mi mujer nunca tenia mucha iniciativa sexual, era la primera vez que le veía tomarla, pero me gusto, nos corrimos a la vez, descargue mi leche en su coño violentamente, sin que ella ni tan solo se sacara la ropa.

Antes de acostarnos me dijo que por la mañana volvería con las modelos al río, yo le pregunte si le tocaba a ella, se puso roja y nerviosa, estaba seguro de que ella quería follarse al hombre del bosque, pero no se atrevía ni a planteármelo.

Yo conocía a mi mujer, sabia que cuando se excitaba podía hacer locuras, pero no se si esto podía considerase dentro de sus cánones.

Nos dormimos, pero a media noche me desperté con unos ruidos, era Marta que se masturbaba, intente ayudarla, pero me pidió que la dejara, cuando acabo me dijo que efectivamente las modelos le habían propuesto que fuera ella la que se follara al tío del bosque, por esto estaba excitada, pero no sabia como me lo tomaría.

Me quede reflexionando, sonaba como si me pidiera permiso, pero yo no quería ni dárselo ni negarlo, tenia que decidir ella, estuvimos un rato hablando del tema, de las repercusiones que esto podía llevar a nuestra relación, y al final ella decidió no fallárselo, yo acepte lo que dijo, pero deje la puerta abierta a cualquier cambio que se le ocurriera.

La oí despertarse y que salía, pude ver por la ventana como sus ya amigas le acompañaban, no pude vencer la tentación de seguirlas, las vi bañarse desnudas en el rió, jugaban con el agua, se zambullían y comentaban cosas que no podía oír, después se tendieron el la hierba para secarse, y vi como todas estaban hablando a Marta, mientras ella hacia que no con la cabeza, supongo que intentaban convencerla para ser la elegida. No pude saber cual fue el final de la conversación, ya que la voz no me llegaba.

De repente veo que se levantan las cuatro, se colocan la túnica e inician el viaje a la casa del hombre del bosque, yo mientras escondido entre los árboles avanzaba igual que ellas. Una de las modelos creo que me vio, les dijo a las demás que siguieran sin ella, que ya se reuniría mas tarde, y se acerco hacía mi, era inútil esconderme, ya me tenia cazado.

Me indicaba con la mano que callara mientras andaba, cuando estuvo a mi lado me preguntó si había venido a ver que pasaba hoy, lógicamente le conteste que si, ella pidió que la siguiera hasta un sitio donde pude ver como las otras dos modelos y mi mujer se acercaban a la casa del hombre, entonces me preguntó:

Estas dispuesto a ver lo que pasara?

No se que pasara, tu lo sabes?

Si, sabes el hombre que esta en esta casa?, pues se follará a tu mujer.

A pesar de que me lo temía, dentro de mi quedaba la esperanza de que así no fuera, la idea como fantasía me gustaba, pero no sabia como reaccionaria al ver a mi mujer follada por otro tío. Entonces Laura, que así se llamaba me dijo:

Si no estas seguro, es mejor que no lo veas, así nunca estarás seguro de lo que ha pasado, mi novio también vino un día, y no fue capaz de quedarse aquí mismo viendo como me follaban, se fue, después se lo conté, el dice que prefiere no verlo, haz lo que quieras, pero es una decisión que puede ser importante.

Yo no quería irme, Laura dijo que no se apartaría de mi lado, por si necesitaba alguien con quien hablar. Así estábamos cuando veo como ya llegan al árbol, aún me quedaban esperanzas de que a la que ataran no fuera Marta, pero duro poco, veo como entre las otras dos desnudan a mi mujer, quedando radiante, el sol parecía como si se hubiese aliado con ella, y sus rayos penetraban entre las hojas del frondoso bosque para iluminarla. La acercaron al árbol y la ataron, tal como me había ya contado mi mujer que hacían.

Laura me dijo otra vez que si quería, podía irme, comprendía que no era fácil ver como un tío disfruta de tu mujer, y menos ver como tu mujer disfruta de otro tío, pero decidí quedarme.

No tardo mucho en salir el hombre, cuando vio que la mujer era nueva, este se excito mas si cabe, muy cariñosamente le acariciaba la espalda, mi mujer se movía nerviosa y excitada a la vez, el hombre acerco sus grandes pero suaves manos a los pechos, cuando entraron en contacto con ellos, mi mujer se estremeció, tirando la cabeza hacia atrás. Este masaje duro unos minutos, mientras que mi, hasta ahora fiel esposa, no dejaba de moverse pero seguía atada. Entonces, bajando las manos, el tío acarició su coño, provocando mas movimiento de su cuerpo.

Yo estaba excitadísimo, me quedaba la esperanza de que todo acabara con estas caricias, pero veo que el hombre se desnuda completamente, sin dejar de acariciarla como podía. Cuando se saco la ultima pieza de ropa, pude ver el magnifico miembro del que ya me había hablado mi mujer, este aprovecho para acercarlo al culo de Marta, mientras seguía acariciando su coño, cuando me doy cuenta que le separa las piernas, y por detrás hace los primeros movimientos de una penetración. Yo seguía pensando que no tenia claro que mi mujer se dejara, pero ya duro poco esta idea, centímetro a centímetro veía como su polla desaparecía dentro del coño de mi mujer. Una vez la tubo completamente penetrada, mi mujer tendría que estar sintiendo algo muy distinto a lo que estaba acostumbrada, ella solo había tenido mi polla en su coño, y esta era la mitad de lo que ahora saboreaba.

Yo no sabia que hacer, mi polla casi reventaba el pantalón, Laura lo vio y me dijo:

Porque no te haces una paja?

Y tu que harás? Le pregunte

Mirar a tu mujer, yo me la haré después

Yo también lo haré después

Mientras esto sucedía, mi mujer absorbía con placer las envestidas del tío, hasta que veo como empieza a descargar en su coño, al mismo tiempo que mi mujer tiene su orgasmo que resuena por la montaña. Se tomaron unos segundos para reponerse del esfuerzo, mientras el tío la desataba. Mi mujer miro aquella polla que tanto placer le había dado un rato antes, y acercándose a ella, se la metió en la boca, logrando que otra vez de pusiera dura, hasta que se corrió en la boca.

Yo tenía una mezcla de excitación y celos, nunca creí que mi mujer pudiera hacer lo que vi, pero realmente me gustó, y mis pantalones lo mostraban.

Laura me dijo:

Ahora si quieres hacerte la paja?

Ahora si, le respondí, me ayudas ?

No, dijo ella casi enfadada, tengo novio y el no lo aceptaría!

Me costaba de entender, se follaba a aquel tío cada tres o cuatro días, y su novio era un impedimento para que me ayudara a masturbarme, pero eran así las cosa, me saque la polla, casi avergonzado por la diferencia de medidas de lo que acababa de ver, y las posibles comparaciones que podía hacer Laura, y me masturbe mientras ella no dejaba de mirar. Tarde poquísimo en correrme, antes de sacarla ya estaba apunto.

Había perdido de vista lo que hacia mi mujer, la vi despedirse de su follador, mientras se dirigía con las demás chicas, Laura me dijo que tenia que reunirse con ellas, no sin antes prometerme que no diría a nadie que yo estaba allí.

Rápidamente me dirigí a la casa de Juan y Carmen, y me fui a la habitación esperando la llegada de mi mujer, quería ver cual era su reacción, o si me escondía algo. No tardo ni tres minutos en entrar, estaba muy seria y como apenada, yo le pregunte inocentemente que pasaba, ella, mirando al suelo, y muy seriamente me dijo:

Me he follado a un tío!

Se hizo un silencio que se podía cortar con cuchillo, entonces le dije:

Has disfrutado?

Si, mucho, contesto

Entonces, cual es el problema?

Su mirada se levanto, su cara cambio a risueña, y me dijo

No te importa?

Claro que no, si es lo que querías y los has disfrutado

Te quiero cariño, eres mi amor, ahora se que te quiero mas que nunca, tu sabes que nunca había follado con otro, y a veces creo que lo encontraba en falta, ahora que ya lo he hecho, se que te amo mas que antes.

Me acerque a ella, y nos besamos, acerque mi mano a su coño, note algo extraño, la leche del tío del bosque, me excito aun mas, la desnude y la penetre violentamente, nos corrimos en pocos segundos, llenando otra vez su coño.

Después de ducharse, salimos al patio, así estábamos cuando oímos llegar un coche, era un chico, de unos 30 o 35 años, media 1.85 o mas, realmente tenia un cuerpo de envidia. Salio Juan a recibirle y nos lo presento, resulto ser el modelo que junto a mi mujer tenia que aparecer en el cuadro, se llamaba Luis, tal como ya nos habían dicho. Pregunto por las demás modelos y por Carmen, Juan le dijo que se estaban preparando, a ver quien le dice que están todas juntas masturbándose, pensé.

Al rato salieron todas las chicas, lego el momento de las presentaciones, beso por aquí, beso por allá, me fije en la mirada de mi mujer, realmente le gusto el chico, pero pensé que este tipo de hombre tienen que gustar a todas las mujeres.

Se dirigieron al estudio, allá se desnudaron todas, mientras que Juan le explicaba a Luis lo que quería pintar, que, tal como ya preveía, incluía que el estuviera desnudo también. Se pusieron a la obra, Luis se desnudo ante la mirada de todas las mujeres, quedando a la vista su impresionante equipamiento, que incluso en estado flácido me pareció impresionante.

Juan hizo que mi mujer se colocara tal como ya había estado los dos últimos días, es decir, ligeramente inclinada hacia delante, y con el cuerpo totalmente estirado y mirando hacia el techo con la cabeza ligeramente inclinada hacia atrás. Coloco a Luis detrás de ella y dijo, mira Marta, en el cuado aparecerá que Luis esta pegado completamente a ti por la espalda, y con una mano te toca el pecho, como sujetándote, te atreves?.

Marta abandono su pose, y dirigió su mirada hacia mi, yo no estaba preparado para contestarle, eran demasiadas cosas ya las que habían pasado este día, pero tampoco pude saber que pensaba ella, se quedo pensativa un rato, a lo que Juan interrumpió para decir que si ella no quería, no pasaba nada, que lo comprendía.

Entonces mi mujer dijo que no era esto, pero que no tenia planeado tener a un tío detrás, con sus partes en su culo, y además amarrándole un pecho, y que no rehusaba hacerlo, pero quería antes conocerse mejor con Luis.

Ningún problema, dijo Juan, hoy nos tomaremos todos el día libre, nos conviene a todos, verdad chicas ?, a lo que todas dieron un grito de alegría.

Se vistieron de nuevo todos, las chicas con su túnica, sin nada mas, y Luis con la ropa que llevaba. Marta se acerco a mi y me preguntó que pensaba del asunto, yo, muy excitado le dije que por mi no había problema, que lo que ella quisiera, Marta me confirmo que la situación le calentaba mucho, pero que no se atrevía, y le pregunte, si no estuvieras casada o no tuvieras novio, que harías ?, ella, sin prensárselo me dijo, me lo fallaría, esta muy bueno, pero estoy casada, y no es lo mismo follarte a un tío como el de esta mañana, que convivir todo el día con el.

Me había dejado de piedra, resulta que no se follaba al tío por mi, cuando una hora antes tenia una polla en el coño, y no era la mía, y yo excitado por la situación creada, entonces le dije que lo conociera, que aprovechara el día para conocerse, y mañana podría ser distinto. Ella supongo que es lo que esperaba, porque sello mis palabras con un beso en la boca, se dirigió a Luis y le dijo, vamos a conocernos.

Los vi que paseaban por los alrededores, la conversación parecía animada y agradable, en un momento concreto veo que ella se para, mientras Luis se gira para colocarse frente a ella, que procede a bajarse sus Bragas, que quedaron a media pierna, y a levantase la túnica, sin duda para enseñarle el magnifico trabajo que hizo carmen con el pelo de su coño. Después Luis se desabrocha los pantalones y se saca la polla, seguro que mi mujer quiso verla otra vez.

Trascurrió así la mañana, yo de manera disimulada les seguía con la mirada, ya sea desde una ventana, desde fuera, o desde otros lugares donde pudiera ver sin ser visto.

Cuando Carmen nos llamo para comer, nos sentamos todos a la mesa, Marta se coloco entre Luis y yo, pero casi no se daba ni cuenta de lo que le decía, estaba embobada con él. Con la charla salio el trabajo que hizo Carmen en el coño de mi mujer, a lo que Luis dijo que le parecía un buen trabajo, que a el también le gustaba hacer este tipo de depilaciones, entonces Carmen dijo que seguro que Marta hubiese preferido que fuera el quien hiciera el trabajo, logrando que mi mujer se pusiera roja de vergüenza, y los demás reíamos.

Por la tarde ellos continuaron su paseo, hasta que vi que Marta entraba en la casa sola, y se dirigió a nuestra habitación, la seguí, y me la encontré recogiendo una toalla, me dijo que se iban a bañar al rió, también me dijo que el tío era muy simpático. Yo le confesé que la situación me excitaba mucho, a lo que ella me preguntó que hasta donde podía llegar, y yo le respondí que era ella que marcaba los límites, que todo me parecía bien si era lo que quería, otra vez cerro mi boca con un beso, y se fue corriendo.

Lógicamente les seguí, con todo el sigilo posible para no ser detectado, llegaron al río, ella se desnudo rápidamente, primero se sacó la túnica, y después las braguitas, el quedo mirando su cuerpo, y le dijo, chica estas mas que bien!, entonces ella le dijo, desnúdate y déjame ver como estas tu. Luis no se lo pensó dos veces, se saco la camiseta, quedando el torso desnudo, a mi mujer se le ilumino la cara, entonces, muy despacio se saco los pantalones, quedando solo en calzoncillos, miro a Marta y le dijo, esto me lo sacas tu, Mi mujer no se lo pensó mucho, se acerco a el, y agachándose, les saco despacio los calzoncillos, saltando su polla que casi le golpea en la cara. Marta quedo asombrada al ver tal aparato que estaba erecto, no savia como reaccionar, creo que su instinto le pedía que se lo agarrara, pero no se atrevía ni a moverse, Luis dijo, y bien, que te parece?, apenas podía hablar, pero dijo, maravilloso,

Tócala, le dijo Luis, pero ella dijo que no, que no quería pasarse.

Se bañaron en el rió, jugaron en el agua, me pareció ver que Luis no perdía ocasión para tocar lo que podía, no se lo echaba en cara, yo hubiera hecho lo mismo.

Al rato, salieron del agua, y desnudos como estaban se estiraron en la hierba para secarse y tomar el sol. Entonces mi mujer saco su bronceador y le pidió a Luis que se lo extendiera por la espalda, ni que decir tiene que este no dudo ni un segundo, le aplico por la espalda, de manera muy suave, la hacia unos masajes circulares que acababan justo en el nacimiento de los pechos de mi mujer, y también en el culo, zona por la que iba avanzando sin ninguna oposición por parte de mi querida esposa. Ya sin ningún disimulo, le paso la crema por sus nalgas, ella gemía incluso, le sobaba el culo con pasión, sus dedos recorrieron cada uno de los rincones y pliegues, mientras mi mujer seguía gimiendo. Bajo por las piernas, primero por la parte central de cada una de ellas, pero después, empezando por la que quedaba a su derecha, con las dos manos le hizo un masaje que se acercaba peligrosamente a su coño, Mi mujer abrió las piernas, para facilitarle el acceso, Luis iba subiendo cada vez mas, pude notar en el momento exacto que por primera vez lo tocó, ella levanto la cabeza, con los ojos cerrados, y lanzo un gemido superior a los demás. En esto que Marta se giró, y sin decir ni palabra, Luis le extendió bronceador por su torso y pecho, ella, callada como estaba, con los ojos cerrados, no parecía quejarse de nada, Luis empezó a extenderle el liquido por su torso, repitiendo el masaje que antes hizo por la espalda, pero sin llegar a sus pechos, sin duda para calentarla lo mas posible, Marta seguía gimiendo con los ojos cerrados, y cuando noto que las manos acariciaban sus pechos, abrió sus ojos, notando que a escasos centímetros tenia su polla dura y en completo esplendor, tímidamente dirigió su mano hacia ella, pero no se atrevía a tocarla, entonces, sin que dejara de tocarle los pechos, se acerco mas a ella, como tampoco acababa de decidirse, le cogió suavemente la mano, y se la acerco. Ya no había disimulo, mi mujer con tal polla en la mano empezó a moverla rítmicamente, mientras Luis dirigió los dedos a su coño, que los recibió con las piernas totalmente abiertas.

Mi mujer acerco su boca a la polla, introduciéndola despacio para que sintiera como milímetro a milímetro iba entrando, mientras podía ver como dos dedos de Luis ya estaban dentro de su coño, hasta que sus espasmos y gritos me hicieron saber que le acababa de hacer que se corriera. Continuó con el miembro de Luis en la boca, de repente este se puso tenso y empezó a eyacular dentro de mi mujer. Se separaron un poco, pude ver como le caía la leche que no cabía toda en el interior de su boca.

Estuvieron un rato mas estirados, hablaban muy contentos, mi mujer no sentía ningún tipo de culpabilidad, hasta que decidieron vestirse y regresar.

Yo me dirigí corriendo a la habitación, para que no sospechara nada, pero al entrar me dijo, te ha gustado?, te crees que no te vi que me seguías?, yo la abrace y le conteste que si, que mucho, en esto que me da un profundo e intenso beso, me dice que me quiere muchísimo, pero que esta polla que había tenido un rato antes en su boca era excepcional, y dejarla escapar seria poco menos que un pecado. Sin decir nada mas, se agacha, saca mi polla del pantalón y me hace una mamada increíble hasta que me corrí en su boca. Al acabar dijo, hoy ya me he tragado la leche de tres tíos, y hasta ahora nunca me había tragado otra que no fuera la tuya.

Nos duchamos los dos juntos, me gusta, y a ella también, no dejamos de besarnos ni un momento. Nos vestimos, ella se puso una falda corta, muy vaporosa, unas braguitas tanga, y una blusa de estas que transparentan el sujetador, pero no se coloco esta prenda, por lo que se le veían claramente sus pechos.

Cuando salimos, la cena no estaba preparada, pero si estaba Luis allí, mi mujer se acerco a el, estuvieron largo rato charlando, mientras yo me acerque a la cocina para ayudar a Carmen y a las otra chicas.

Cuando salimos de la cocina, lo hicimos todos a la vez, estábamos Carmen y Juan, las tres modelos y yo, vimos que Marta estaba sentada en un banco sobre Luis con sus piernas algo abiertas, dejando las de Luis entre las suyas, y dándole la espalda, su falda quedaba abierta, tapaba las piernas de este, pudiendo observar que su culo estaba encima de su polla, supusimos que solo separados por las bragas y su pantalón. Quedaron cortados al vernos, por lo que imaginé que algo pasaba, en esto que mi mujer dice:

venid aquí.

Nos colocamos delante de ella, y sin decir nada se levanta la falda, pudimos ver que no llevaba bragas, y que la polla de Luis estaba totalmente dentro de su coño, yo, que era el que estaba mas cerca, me agarra por el cuello y me da un morreo, mientras ella empieza un movimiento de sube y baja. Su follador le cogió las tetas, primero por encima de la camiseta, después paso las manos por debajo, yo continuaba besándola mientras los demás a nuestro alrededor no paraban de mirar, hasta que ella separa la boca y se corrió con un gran grito, suerte que no había vecinos. Siguió con la acción un par de minutos mas, hasta que vemos como se estremece Luis, lo que coincide con otra corrida de mi mujer. Todos estábamos en silencio y sorprendidos por lo que habíamos visto, mi mujer reacciono y dijo: “no iba a dejarme perder un trozo de carne como este”, mostrándonos a todos la polla semiereceta de Luis, Juan vino por detrás y me golpeo la espalda, preguntándome si era la primera ves, le conteste que no, que esta mañana ya se habia follado al tio del bosque, y me respondió, “pues acostúmbrate, a la que lo prueban una vez, ya no paran”.

Marta se levanto, Luis le dio las bragas, que las tenia en la mano, ella se las puso, “no quiero dejarlo todo lleno de leche”, dijo

Nos sentamos todos a la mesa, mi excitación no bajaba, mi mujer me dijo al oído: “te ha gustado cariño?, no sabia como te lo tomarías, de hecho, estaba esperando veros salir todos para que nos pillarais.”

Cenamos con la normalidad que se puede en estos casos, entre risitas y alguna que otra burla de mis recién estrenados cuernos por duplicado, también Juan propuso que tendría que vengarme.

Después de los postres, mi mujer me pidió, mejor, me suplico poder pasar la noche con Luis, vacile un momento que respuesta darle, no por el hecho de que se pasara la noche follando con el, eso ya me gustaba, mas que nada porque pensaba apaciguar mis ansias con ella, pero accedí, en esto que se levanta de la mesa, y nos dice a todos que tiene permiso mío para estar toda la noche con Luis, y que si les perdonamos, quieren irse a la cama, Carmen, risueña dijo: “no me extraña, yo no hubiese estado tanto tiempo quieta aquí sentada”. Vimos como desaparecían por la puerta.

La charla continuó animada, hasta que un orgasmo de mi mujer hizo que todos nos calláramos, la habitación de Luis daba justo encima de donde estábamos y tenían la ventana abierta.

Pasaron unos minutos y vemos como mi mujer se asoma a la ventana, estaba con la mirada perdida, la llamamos y no nos hizo caso, entonces carmen dijo:

Que no veis que detrás de ella esta Luis follándosela por el culo?

Ella, con la cara hacia que si, hasta que se corrió de nuevo, y nos dijo:

Este tío me ha partido el culo, con lo grande que es

Diciendo esto, se adentro en la habitación

Nos fuimos todos a dormir, me masturbe varias veces, y hasta avanzada la madrugada podía oír cada cierto tiempo los orgasmos de mi mujer.

Me despertaron unos ruidos en el exterior, eran las modelos, que junto a mi mujer y también esta vez Carmen, se iban a bañar como cada día, me sorprendió que les acompañara la mujer de Juan, los otros días no iba con ellas, me vestí y al salir me encontré con Juan y Luis que hablaban animadamente, nos dimos los buenos días, Juan me comento que su mujer hoy les acompañaba porque “le tocaba a ella”, yo creía que Carmen no le gustaba estas cosas, y así se lo dije a Juan, “al que no le gustaba era a mi, pero ahora disfruto mientras me lo explica”, vaya, pensé, me he puesto en una cueva de perdición !

Luis me contó con toda naturalidad lo que habían hecho esta noche, me dijo que tenia suerte de tener a una esposa así, aparte de estar muy buena, había conseguido que se corriera cinco veces aquella noche, “te la he dejado llena de leche, se ha tragado dos de mis corridas, dos mas en el coño y otra en el culo”, además nos contó que chupaba muy bien, que seguramente eran las mejores mamadas de su vida, “vaya suerte tienes de tener una mujer así”, interrumpió Juan.

Así estábamos cuando oímos de lejos que llegaban las chicas, todas menos Carmen, Juan nos dijo que si el tocaba a ella siempre llegaba mas tarde, quería mas de un polvo, dijo.

Se dirigieron a una habitación, a masturbarse, claro, pero mi mujer no podía mas, se quedo con nosotros, se sentó a mi lado y me dijo, “este que tienes a tu lado me ha dejado llena de leche”, Juan dijo: “además nos ha contado que eres una experta chupa pollas, es verdad?”, “quieres comprobarlo?”, dijo Marta “Claro, le respondió”, “no me iré de aquí sin que te lo demuestre”

Vaya como estaba mi mujer !

Tocaba ponerse a trabajar, era viernes, y llevaban un día de retraso, además, los sábados y domingos las modelos se iban a casa, con sus novios o maridos. Llegamos al estudio, y como es lógico, ya no hubo ningún problema por pasarse horas con la polla de Luis refregando el culo de mi mujer, ni su mano en el pecho.

En le mediodía, acabaron tarde, parece ser que lo normal era pintar mas por la mañana, para después ya poder dar por acabado el día, y así fue, hasta las tres de la tarde. Preparamos la comida y con la charla animada que acostumbraba a pasar el día transcurrió esta. Marta se coloco otra vez entre Luis y yo, Este no paró durante toda la comida de tocarle la pierna, e introducirse debajo de su túnica.

Yo interrumpí uno de estos momentos diciendo:

Cariño, creo que será mejor que te saques las bragas, Luis lo tendrá mas fácil.

Creo que si respondió.

Salto Juan y dijo:

Puedo hacerlo yo?

Claro Juan, respondió

Se levantó, y se dirigió a donde estaba sentado, Juan puso sus manos por debajo la túnica, y procedió a bajárselas, ella, levanto un pie, y después otro para que pudiera acabar la acción, cuando estuvo le dijo mi mujer, dáselas a mi marido, volviendo al asiento que ocupaba, Juan lanzo las bragas por encima de la mesa, y yo las pille al vuelo, acercándomelas a la nariz, y marta me dijo:

Seguro que huelen a mi coño, estoy muy mojadita.

No dejo Luis de tocarle el coño, ya sin disimulos

Cuando ya estábamos por los postres, mi mujer acerca su boca a mi oreja y me dice:

Luis se va a pasar estos dos días en un hotel de la playa, puedo acompañarle?, volveremos el lunes a primera hora, que te parece?

Yo me quede pensativo, mi mujer dos días antes no conocía mas hombre que yo, y en este tiempo se ha follado a dos tíos mas, y ahora quería pasar el fin de semana con otra persona. Realmente me excitaba, pero no sabia si podía tener otras repercusiones, pero no podia negarle aquello, le hacia mucha ilusión.

Al obtener mi respuesta dijo, voy a preparar la maleta, Luis intervino, “no pongas traje de baño, solo iremos a playas nudistas”. Que me podía extrañar ya, ella nunca hacia ni tan solo topless, pero las cosas habían cambiado.

Apareció Marta con la maleta en la mano, llevaba un vestido tirado, adivine que solo llevaba un tanga de ropa interior, ya que trasparentaba algo, Luis le lanzo un piropo, diciendo:

Vaya fin de semana vamos a pasar !, y tu no sufras, te la traeré contenta

Nunca lo dude, seguro que ella volvería contenta!

Se marcharon en poco rato, parecían una pareja de enamorados, cogiditos de la mano.

Las demás chicas también se fueron, Ana la vino a recoger su marido, junto a si hijo, Laura su novio, y Mónica (la tercera modelo), se fue sola en su coche.

Tenia que pasar estos casi tres días solo con Juan y su mujer Carmen, realmente lo pasamos bien, pero comprenderéis que no podía dejar de pensar en lo que hacia mi mujer, no estaba acostumbrado a esta situación. Aprovechamos el tiempo entre baños de los tres en el rió, todos desnudos, claro, de largas charlas, muchas de ellas referidas a la actitud de mi mujer estos días, Carmen me pareció una mujer muy abierta de mente, me entere de que ella no solo se follaba al tío del bosque, también tenia un amante mas o menos fijo, con el que una vez al mes pasaba el fin de semana, y unos quince días al año se iba de vacaciones, “Es mi segundo esposo”, nos dijo mientras abrazaba a su marido. Comparamos sus vidas sexuales con la mía, eran parecidas, también Carmen cuando se casó no había estado con otro hombre que no fuera su marido, “excepto una noche en una despedida de soltera” nos dijo, ” ya tenia a Juan como novio, pero no pasamos de una masturbación mutua”, y añadió “muy bien no se lo tomo cuando se entero, pero seguro que ahora no le parece importante”. Entonces Juan entro en la conversación, me explico que Carmen era su mujer, lo que mas quería en el mundo, pero eso no le daba una exclusividad sexual, que ellos tenían muy claro que se sentían amor mutuo, “y que mas quiero yo que la persona que amo disfrute de todo en la vida, incluido el sexo”, aclaro. Realmente su punto de vista era mucho mas lógico que la sexualidad convencional

Me enteré que su actual actitud vino de un viaje de vacaciones en que se encontraron con un chico “que solo de mirarle me moje las bragas”, dijo Carmen, y Juan le lanzó a sus brazos, “fueron dos días maravillosos, follada detrás de follada, incluso hicimos un trío con mi marido, tener dos pollas a la vez dentro es algo que se disfruta mucho”, nos aclaro Carmen.

La noche del sábado, estábamos Juan y yo en la mesa, esperando a Carmen, en eso que me dice:

Quiero hacerte un regalo, lo mereces.

No me merezco nada, sois vosotros los que nos habéis invitado, y que yo sepa los anfitriones no se gastan mas dinero en sus invitados, respondí

Dinero?, quien habla de cosas que cuestan dinero?, el regalo es Carmen, esta noche dormirá contigo, vamos, si quieres, ella si quiere.

No podía creerme la proposición, en esto que aparece Carmen, estaba preciosa, con su blusa escoltadísima y una falda preciosa que llegaba apenas a tapar sus bragas, y me pregunta:

Te gusta nuestro regalo?

Claro, muchísimos, le respondí.

Pues me tienes desde ahora hasta mañana por la mañana, eso si, me levantare pronto, mañana tengo al tío del bosque para mi sola.

Cenamos, ella no dejaba de perturbarme con su escote, y evidentemente sus poses estaban calculadas para aumentar mi excitación. En un momento mira mi paquete y me dice:

Veo que estas excitado, yo también

y sentada como estaba, se abrió las piernas y pude ver la mancha de humedad de sus bragas. “toca, veras como están mojadas”. Yo acerque mi mano a su coño, y realmente tenia razón.

“Anda, iros a follar”, dijo Juan, pero yo dije: “y porque tenemos que irnos”, cogiendo a Carmen la levante, acerque mi boca a la suya para propinarle un beso de los que no se olvidan, aproveche para bajar mi mano por su espalda, acariciando su culo por encima la falda, todo esto mientras su marido nos miraba. Ya muy excitados los dos, introduje mi mano por debajo la falda, primero acariciaba su culo por encima de las bragas, eran de estas de algodón que tienen un tacto que me vuelven loco, y así se lo dije. No tarde mucho en pasar la mano entre la ropa y el culo, quería apretarlo, tocarlo, tenia una piel suave y tersa, además de un culo duro. Deslicé la mano por la parte de delante, sin dejarnos de besar ni un momento, hasta llegar a su coño, que si antes me pareció que estaba ya húmedo, ahora estaba encharcado, solo de tocarlo me dijo “Cuidado, me corro muy deprisa cuando estoy así”. Le saque las bragas, que cayeron por el suelo, ella abrió mis pantalones y saco mi polla, estaba ya dura, se sentó sobre la mesa, con las piernas abiertas y fue ella misma la que la apunto a su coño para que me la follara, mientras que Juan seguía mirándonos. Carmen gritaba de placer, tenia toda la ropa puesta, excepto las bragas, y ya la tenia apunto para el primer orgasmo de la noche. Evidentemente no tardamos mucho en corrernos los dos simultáneamente, cuando esto paso, sin decir nada, la casi le arrastré hasta mi habitación, allá si que la desnude, despacito, quería ponerla caliente de nuevo, y lo conseguí, cuando vi sus pezones, estaban duros y salidos. La folle unas tres veces mas, para una noche no esta mal.

Oí por la mañana cuando se levanto, ella lo notó, dijo que no quería despertarme, pero le propuse acompañarle al río, se lo pensó un momento y acepto, salimos muy juntos, yo la abrazaba muy cariñosamente, supusimos que Juan dormía, pues no se oía ningún ruido.

Nos bañamos en el río, ella estuvo muy cariñosa, pero no quiso follar, dijo que después se lo haría el tío del bosque.

Nos vestimos y la acompañé hasta la casa, tuve el placer de atarla, me escondí, salió el hombre y se la folló, como ya había visto en otras ocasiones.

Después de un par de orgasmos, vino hacia mi y regresamos, allá nos esperaba su marido con el desayuno preparado. “supongo que necesitáis recuperar fuerzas”, dijo.

Nos preguntó como había, Carmen se lo explico con todo lujo de detalles, ante la alegría de Juan y mi vergüenza.

Pasamos el día viajando con su coche, conocimos los alrededores, Carmen se comportaba como si tuviera dos maridos, compramos regalos y cosas para la cena.

regresamos y ayude a preparar la cena y la mesa, cenamos copiosamente, y después de los postres Carmen se levanta, se acerca a mi, separa mi silla de la mesa, baja la cabeza hasta llegar a mi entrepierna, abre los pantalones y saca mi polla, cuando la tiene dura, se lebanta la falda, se coloca de espaldas a mi, y cogiendo mi miembro con la mano, ella se agacha, separa a un lado sus bragas, y se lo introduce en el culo. Cuando logro que entrara toda, llamo a su marido, este se coloca delante de ella, le desbrocha los pantalones y con la boca de Carmen le costo poco ponerle dura su polla, pero después le dice, fóllame, “hace tiempo que no tengo dos pollas dentro”. Mi sensación fue curiosa, los huevos de Juan tocaban los míos, y la fina separación entre el coño y el culo hacia que me pareciera que mi polla tocaba la de Juan, nos corrimos todos a la vez.

A la mañana siguiente oí como iban llegando las modelos, impaciente esperaba el regreso de mi mujer, se estaban retrasando, y eso me hacia sufrir, pero de pronto pide escuchar un coche que de bien seguro era el de Luis, y efectivamente así fue, sali a recibirle, sin decirme nada se abalanzo a mi y me dijo “ha sido maravilloso, un fin de semana de sexo, lujuria, playa y sol”. Vaya definición tan perfecta, pensé.

Como llegaban tarde tuvimos que ir corriendo al estudio, a mi me hubiera gustado estar un ratito con ella, para que me explicara cosas, pero no fue posible, entraron y se desnudaron, realmente es mas erótico ver como cinco chicas se desnudan partiendo de ropa de calle que si solo se sacan la túnica, Marta pude ver que no llevaba bragas, evidentemente las demás chicas también lo notaron, ella dijo: “desde el viernes no me he puesto ningunas, Luis no quería”.

Luis procedió a acercar su aparto al culo de mi mujer, mientras le cogía el pecho, para así continuar posando, transcurriendo toda la mañana de esta manera, mientras esperaba que me contara en la intimidad como había ido.

El almuerzo tampoco nos dio tiempo, fue rápido, había que recuperar el tiempo perdido, ya por la noche, en acabar la sesión de tarde si nos dirigimos a nuestra habitación, solo de entrar ella me dijo:

Me he apuntado cuantos orgasmos he tenido, pero no se si decírtelo

Por?, le dije

Tengo miedo que te enfades

No seas tonta, cuantos?

36, me dijo, y Luis se corrió 20 veces, incluso me follo en la playa, mientras las demás parejas nos miraban, ha sido increíble, tengo el coño irritado, su polla es muy grande. Tengo que pedirte un favor

Cual?, le dije

Podemos compartir esta habitación con Luis, quiero teneros a los dos cerca cada noche.

No me negué, seguro que tendríamos menos intimidad, pero valía la pena,

En esto que abre la puesta y le llama, el ya vino preparado, llevaba toda la ropa en su maleta.

Entonces nos sentó a los dos en la cama y nos dijo:

Aquí os tengo, juntos, mi mejor amante y mi amor, se que la convención es que una mujer tenga a su amante y su amor en la misma persona, y así pensaba hace solo unos días, pero ahora se que no es así,

Señalándome a mi me dijo;

A ti te quiero mas que a nada en el mundo, soy feliz a tu lado, no se que haría sin ti, pero Luis me folla mejor.

Señalando a Luis, le dijo:

Tu me follas mejor que nadie, has hecho sentir en mi placeres que desconocía y que nunca pensé poder sentir, pero no te amo, le amo a el.

Y continuo diciendo, quiero compartirlos, a ninguno de los dos os pediré exclusiva, yo tampoco seré solo sexualmente vuestra, si me se antoja follarme a otro hombre quiero hacerlo, y si vosotros queréis follaros a mas mujeres, ningún problema, incluso puedo ayudaros con mis amigas, pero os quiero bajo el mismo techo, los tres tenemos que compartir casa.

Conociendo a Marta sabia que era de estas cosas que pedía pero no había lugar a negárselo, si la quería, tenia que aceptar, yo dije que por mi, correcto, Luis también estaba conforme.

Acabamos estos días en casa de Juan y Carmen, Luis vino a vivir con nosotros, le preparamos una cama igual que la nuestra, Marta dijo que ya no tenia habitación, que en función de lo que quisiera usaría una u otra, y así ha sido los últimos cinco años, curiosamente celos ninguno, compartimos perfectamente la casa, soy muy amigo de Luis y el de mi, Marta esta muy contenta y feliz, cuando quiere se acuesta con uno u el otro, o los dos a la vez, si se trae un ligue de fuera, tengo que compartir cama con Luis, Por vacaciones vamos también los tres, pero siempre nos reservamos una semana a solas, claro que Luis hace lo mismo.

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